La faja abdominal y el cinturón pélvico



La gran diferencia entre la faja abdominal y el cinturón pélvico es, como habrás podido imaginar por sus nombres, el lugar donde se colocan ambos. En este sentido, según donde se apliquen (abdomen o pelvis) estamos tratando de realizar un beneficio o acción concreto.

1. UTILIDAD DEL CINTURÓN PÉLVICO EN EL EMBARAZO

En el embarazo, el uso de un cinturón pélvico/ faja estaría enfocado al alivio del dolor que puede producirse el último trimestre.

¿Estás embarazada y sufres molestías de espalda o de otras zonas como articulaciones pélvicas?

Es frecuente que las últimas semanas antes de dar a luz las tengas. Dentro de los muchos cambios que experimenta la embarazada, se incluyen la adaptación al peso del bebe, adoptando una postura distinta, pudiendo generar una mayor sobrecarga de la zona lumbar.

Piensa que has tenido que cambiar el modo en que caminas, separar más las piernas para tener un mejor apoyo de base de sustentación por cambio en el centro de gravedad,…

Ademas, la cavidad pélvica se está ensachando a medida que crece el bebe. Esto es debido gracias a la acción de hormonas como la relaxina, que permiten que los ligamentos cedan. Por este motivo muchas mujeres pueden sufrir mayor dolor en las articulaciones: por ejemplo en las sacroíliacas o en la sínfisis del pubis (donde se puedan separar de más, creando la diastasis de la sinfisis púbica).

En estos casos, usar un cinturón pélvico, con una compresión adecuada (en fuerza y ubicación) puede generar estabilidad pélvica, ayudando a la pelvis, haciendo de soporte para la zona lumbar y ayudando también a proteger un poco más al suelo pélvico.

Elección de la altura de compresión y fuerza del cinturón pélvico

Para que el cinturón sea efectivo, lo ideal es usar uno que sea confortable pero que ejerza la suficiente compresión y apoyo para que sirva de descarga de las zonas que están sobrecargadas.

-En este sentido, un estudio determinó que no es necesario que la fuerza de compresión deba ser cuanto más alta mejor, ya que se demostró que con una fuerza cercana a 50N se conseguía el mismo efecto terapeutico que con otra superior de 100N.

Por este motivo, aunque no va a ser sencillo en casa cuantificar de esa manera cuando conseguir la compresión adecuada, queda claro que con que se note que el cinturón ejerce compresión es suficiente (se trata de notar la acción, no que sea insoportable).

– En relación a la altura donde colocar el cinturón, ya hay que valorar cual es el origen del problema o molestía. Aunque otro pequeño estudio determinó que en problemas de hipermovilidad de las articulaciones sacroíliacas, los cinturones pélvicos eran más eficaces en una altura pélvica superior (justo caudal a las espinas caudal a las espinas ilíacas anterosuperiores) que en el nivel de la sínfisis púbica, también es cierto que hace referencia a ese tipo de proceso.

En otras palabras:

– Para dolores lumbares un cinturón a nivel alto y medio-alto puede ser útil.

– Para molestías en sínfisis púbicas podría ser más conveniente colocar un cinturón a este nivel, a media altura.

Lo importante es que en casos de molestías en el embarazo, recurras a productos específicos para tu proceso. En este sentido, en la tienda dispones del cinturón para el embarazo My BabyStrap, confeccionado teniendo en cuenta esta etapa y para aliviar molestías lumbares agudas.

Además, como se ha dicho antes, si estás padeciendo problemas de espalda en el embarazo, u otros a nivel pélvico, es importante que te asesore un profesional sobre cuál es el producto idóneo para tu caso.

También podrá recomendarte otras pautas para mejorar como:

Consejos sobre mejorar la postura en el embarazo.

-Ejercicios y estiramientos específicos.

-Otras técnicas como el masaje o el uso de TENS para aliviar el dolor.

2. POSTPARTO: ¿FAJA ABDOMINAL O CINTURÓN PÉLVICO?

¿CUÁL ES PARA Mí?

En el postparto la situación puede ser aún más confusa. En este caso, el objetivo de ambos (faja abdominal o cinturón pélvico) será para tratar de acelerar la recuperación tras la maternidad.

Lo que ocurre es que en unos casos el objetivo esta relacionado con una recuperación terapéutica y en otros con una más estética.

La faja abdominal puede ser útil si…

En el supuesto de que hayas padecido algún trauma en el parto, como es el caso de una cesárea, o que tengas una diástasis de los rectos, el uso de una faja puede ayudar a que se recupere mejor la zona en este proceso agudo.

Piensa que tu cuerpo tiene su propia faja, y es tu musculatura abdominal. Por ese motivo, si usas de forma prolongada una faja puede ser que consigas un efecto contrario, hacer que tus músculos transversos profundos dejen de trabajar y que estén cada día más debilitados, cuando tras el parto lo ideal es que comiencen a activarse y ponerse a funcionar.

Por eso, te recomendamos nuevamente que si piensas usar una faja abdominal lo consultes previamente (y, en el caso de una cesárea, tengas en cuenta la protección adecuada de los puntos de sutura con el roce de la faja, usando por ejemplo paraches de silicona).

Además, si quieres saber que ejercicios puedes desarrollar te aconsejamos que leas el post sobre los ejercicios a evitar con diastasis abdominal.

La faja abdominal dudosamente va a ser útil si…

Si lo que buscas es recuperar tu figura y has visto cómo famosas como Kim Kardashian usan corses para ello, no te engañes: La faja no te va a hacer perder peso ni va ha hacer que desaparezca más rápido la grasa que se haya podido acumular en el embarazo.

Es más, esa pequeña compresión de la faja tipo corsé puede ejercer una presión excesiva sobre tu abdomen y suelo pélvico débiles tras el parto, lo cual no te va a beneficiar a largo plazo.

Para perder peso:

– Lo mejor es tener paciencia, ya que en unas semanas notarás que se elimina el líquido retenido, se pierde por estar con la lactancia,…

-Además, pasado el puerperio puedes comenzar a realizar ejercicio. Cualquier actividad cardiovascular moderada como andar o la elíptica te ayudará a perder los kilos de más.

Y si necesitas trabajar abdomen, técnicas como la Gimnasia Abdominal Hipopresiva puede ser de gran ayuda tanto en casos de diástasis como sin ella (infórmate de donde se practica, cada vez más ciudades cuentan con centros especializados).

-No obstante, si crees que necesitas perder peso, ponte en manos de un dietista: no hay que hacer locuras, y menos si estás con la lactancia o has pasado otros procesos como anemia.


¿Por qué el cinturón pélvico te puede ayudar a reducir tu talla de pantalón?

En muchas ocasiones se sorprenden las mujeres sobre este hecho, y es normal que se cuestionen el motivo por el cual, si una faja abdominal no ayuda a perder peso, si que lo puede conseguir el cinturón.

En realidad, el cinturón pélvico tampoco hace milagros: ni la faja a nivel abdominal ni el cinturón en la pelvis van a hacer que se pierda ni un gramo de grasa.

Lo que ocurre es que la gran mayoría de las mujeres notan como “sus caderas han ensanchado tras la maternidad” y esto no es por otro motivo que el comentado al comienzo del artículo: la acción de la relaxina a permitido que la pelvis se abra para conseguir tanto dar cabida al bebe como su paso por el canal del parto.

Sin embargo, tras el parto y pasadas unas semanas, la relaxina deja de estar presente en el organismo, los ligamentos dejan de estar laxos y las articulaciones se estabilizan dejando a las articulaciones de la pelvis más separadas que antes del embarazo.

Es por ello que normalmente las mujeres, a pesar de que pierdan los kilos que cogieron en el embarazo, o incluso sin haber engordado apenas, manifiesten que han adquirido una o dos tallas más de pantalón.


Además de ello, los cinturones pélvicos en el postparto, al crear estabilidad en la pelvis laxa:

-Pueden aliviar dolores articulares pélvicos como la sínfisis púbica.

-Al estabilizar la pelvis beneficiarán al suelo pélvico, aunque siempre será recomendable realizar una recuperación con ejercicios pasado el puerperio.

0 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo